Home » ¿Por qué en Wimbledon los tenistas deben vestir completamente de blanco?

¿Por qué en Wimbledon los tenistas deben vestir completamente de blanco?

El torneo de Wimbledon es uno de los más importantes del tenis mundial. Una de sus señas de identidad es la ropa que utilizan los jugadores participantes que, por norma, debe ser de color blanco.

Wimbledon y su código de vestimenta

En el año 1963, el torneo londinense estableció este código de vestimenta. Uno de los motivos era diferenciarse del resto de Grand Slams del circuito. De esta manera, además de jugarse en una superficie tan especial como la hierba, todos los jugadores y jugadoras que participan en Wimbledon lo deben hacer vestidos totalmente de blanco.

Poco a poco, dicha norma fue haciéndose más estricta. Incluso la ropa íntima, cordones, zapatillas, gorras, muñequeras… Cualquier cosa que un tenista pueda utilizar a la hora de jugar, debe ser de color blanco. Y ojo, no vale un blanco roto, ni crema ni marfil. Incluso las pelotas de tenis con las que se disputaban los partidos fueron blancas en Wimbledon hasta el año 1986.

Wimbledon blanco
Roger Federer y Rafa Nadal han protagonizado grandes partidos en Wimbledon (Set Tenis)

Lo único que se permite a los jugadores, obviamente, es que el logo de la marca que les patrocina y viste sea de color, así como una línea a la altura del cuello, eso sí, de un centímetro de grosor como máximo.

¿Por qué de color blanco?

Existen varios motivos que propiciaron esta tradición. En sus orígenes, el tenis era conocido como ‘el deporte blanco’ y era una forma de diferenciar a las clases altas, que eran las que lo practicaban, del resto. Además, el blanco es sinónimo de pulcritud, no atrae tanto al sol (el torneo se disputa en época de mucho calor) y, por supuesto, en las prendas de este color se disimula mucho más el sudor.

Esta norma tan estricta ha generado más de una polémica. De hecho, han sido muchos los jugadores y las jugadoras que han tenido algunos problemas, hasta el punto de ser sancionados. Rafa Nadal recibió un ‘toque de atención’ por parte de la organización por jugar con pantalones demasiado largos. Eurgenie Bouchard dejó entrever ropa interior de color bajo su falda y fue sancionada por ello. Roger Federer tuvo que cambiar sus zapatillas por tener las suelas de color naranja. Son sólo algunos ejemplos.

Uno de los casos más llamativos fue el de André Agassi. El estadounidense se negó a participar en el torneo de Wimbledon entre 1988 y 1990 por no querer cambiar su vestimenta. Finalmente, como el resto de participantes, tuvo que ceder para poder proclamarse campeón en 1992.

Agassi Wimbledon 1992
El excéntrico André Agassi con su trofeo de WImbledon en el año 1992 (ATP Tour)

(Imagen principal: Getty Images)

Javier Argudo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Volver arriba
error: Content is protected !!